{"id":4886,"date":"2026-03-29T16:48:25","date_gmt":"2026-03-29T16:48:25","guid":{"rendered":"https:\/\/interculturalidadeinfancias.com.ar\/?p=4886"},"modified":"2026-03-29T17:03:37","modified_gmt":"2026-03-29T17:03:37","slug":"elementor-4886","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/interculturalidadeinfancias.com.ar\/?p=4886","title":{"rendered":"Cuidar a las que cuidan"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"4886\" class=\"elementor elementor-4886\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-section-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-a145ae0 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"a145ae0\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-row\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"aux-parallax-section elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-8d79393\" data-id=\"8d79393\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-column-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3784703 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"3784703\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-text-editor elementor-clearfix\">\n\t\t\t\t<p><strong>Lic. Mar\u00eda Agustina Lisa<\/strong><\/p><p>Que el bienestar y los niveles de satisfacci\u00f3n del personal docente sean una preocupaci\u00f3n y un objetivo curricular e institucional, implica vivenciar de manera concreta la coherencia de transmitir el coste inexorable del cuidado al otro como valor humano y como contenido pedag\u00f3gico a ser ense\u00f1ado a trav\u00e9s de la verosimilitud de la praxis.<\/p><p>Las docentes constituyen actores centrales del sistema educativo argentino; sin embargo, las condiciones en las que desarrollan su labor no siempre garantizan su bienestar integral, entendido tanto en su dimensi\u00f3n humana como profesional. Esta situaci\u00f3n configura una zona de tensi\u00f3n entre las demandas institucionales, pedag\u00f3gicas y organizacionales del trabajo docente y las posibilidades reales de cuidado de quienes lo ejercen, con efectos directos en la calidad de las experiencias educativas ofrecidas a beb\u00e9s, ni\u00f1os y ni\u00f1as. En este marco, el bienestar docente se reconoce no s\u00f3lo como un derecho laboral, sino tambi\u00e9n como una pr\u00e1ctica de cuidado que incide en el sostenimiento de los procesos educativos.<\/p><p>El bienestar de las docentes se ve atravesado por una multiplicidad de factores de orden f\u00edsico, emocional, relacional y laboral, cuyo abordaje ha sido objeto de estudio desde diversas disciplinas -como la salud, la psicolog\u00eda, la psiquiatr\u00eda y los estudios del trabajo y del bienestar laboral-. No obstante, persiste una tensi\u00f3n entre el reconocimiento te\u00f3rico de estos factores y su traducci\u00f3n efectiva en pol\u00edticas y pr\u00e1cticas institucionales que contemplen las condiciones concretas del trabajo docente.<\/p><p>Serie \u201cRondas\u201d de Lucila Manchado.<\/p><p>Aportes para pensar sobre los cuidados para docentes de jardines maternales.<\/p><p>febrero<br \/>2026<\/p><p>Este escrito se focaliza en el cuidado de las docentes de jardines maternales, cuya tarea supone un compromiso corporal y ps\u00edquico sostenido, intensificado por las particularidades del trabajo con la primera infancia. Dicho compromiso se inscribe, adem\u00e1s, en una matriz de g\u00e9nero que hist\u00f3ricamente ha asociado las tareas de cuidado y ense\u00f1anza temprana a lo femenino, contribuyendo a su naturalizaci\u00f3n y, en muchos casos, a la invisibilizaci\u00f3n de las exigencias y sobrecargas que implican. Desde esta perspectiva, se problematizan las categor\u00edas te\u00f3ricas vinculadas al cuidado y se analizan las especificidades del trabajo en jardines maternales, con el prop\u00f3sito de comprender c\u00f3mo estas tensiones impactan tanto en el bienestar de las docentes como en la experiencia educativa de la primera infancia.<\/p><p>A pesar de la centralidad del rol docente en el jard\u00edn maternal, diversas investigaciones y experiencias institucionales muestran que las condiciones de trabajo, el reconocimiento profesional y el acceso a dispositivos de cuidado no siempre son adecuados o suficientes. Esto genera tensiones en la salud emocional y corporal de las docentes, quienes desarrollan un tipo de labor caracterizado por la intensa demanda afectiva, f\u00edsica y simb\u00f3lica propia del trabajo con la primera infancia.<\/p><p>El problema central radica en que el bienestar docente no se encuentra plenamente visibilizado ni integrado como un componente esencial de la calidad educativa, aun cuando su desgaste profesional, la sobrecarga asociada al cuidado y la impronta de g\u00e9nero pueden afectar de manera directa la experiencia pedag\u00f3gica en salas de jard\u00edn maternal.<\/p><p>La relevancia social que imprime esta tem\u00e1tica se encuentra directamente vinculada a la calidad educativa. Entendemos al cuidado como categor\u00eda de an\u00e1lisis y contenido pedag\u00f3gico ense\u00f1able y planificable. Entonces, resulta coherente que la misma perspectiva se aplique para quienes cuidan a los que cuidan. En este sentido, para poder efectivizar y garantizar una educaci\u00f3n de calidad a beb\u00e9s, ni\u00f1os y ni\u00f1as resulta de gran importancia, entre otras cuestiones, el bienestar de los docentes de jardines maternales.<\/p><p>Se entiende que una porci\u00f3n de este bienestar depende del autocuidado: la predisposici\u00f3n, voluntad, calidad y estilo de vida de cada profesional pero, en la otra parte, y en gran medida, son las pol\u00edticas p\u00fablicas y decisiones o vacancias las que inciden en este porvenir profesional. Teniendo en cuenta que los jardines maternales est\u00e1n principalmente solventados y operados por la esfera privada, tambi\u00e9n estos an\u00e1lisis podr\u00edan alcanzar positivamente la vida laboral del docente de jard\u00edn maternal y as\u00ed, intentar garantizar una mejor calidad educativa para beb\u00e9s, ni\u00f1os y ni\u00f1as.<\/p><p>Lic. Mar\u00eda Agustina Lisa<\/p><p>Resulta interesante profundizar esta problem\u00e1tica ya que podr\u00eda consolidarse como insumo para proyectos de la agenda p\u00fablica que tengan en cuenta la importancia radical que encarna pensar en los profesionales que cuidan. Tambi\u00e9n, es una tem\u00e1tica susceptible de nutrirse de variadas ciencias y disciplinas que pueden dar cuenta de perspectivas y aportes interesantes. Asimismo, algunos temas podr\u00edan hacer eco en otros niveles del sistema educativo.<\/p><h5><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Algunas conceptualizaciones sin fronteras<\/strong><\/span><\/h5><p><strong>Las pr\u00e1cticas de cuidado como componentes imprescindibles en el v\u00ednculo pedag\u00f3gico y la calidad educativa<\/strong><\/p><p>Actualmente, es indiscutido y relevante el papel que tiene el jard\u00edn maternal en la vida de los reci\u00e9n llegados (beb\u00e9s, ni\u00f1os y ni\u00f1as que nacen en este mundo) desde una perspectiva pedag\u00f3gica y garante de derechos de las infancias. Tambi\u00e9n es distinguido el lugar que ocupa en la sociedad como espacio de cuidado a prop\u00f3sito de las pol\u00edticas p\u00fablicas que disponen la organizaci\u00f3n social. Al decir de Faur (2014) nos estamos refiriendo a la \u201corganizaci\u00f3n social y pol\u00edtica del cuidado\u201d (p.54). Asimismo, esta cuesti\u00f3n encarna una potente cuesti\u00f3n de g\u00e9nero ya que hist\u00f3ricamente, fueron (y todav\u00eda son) las mujeres las encargadas de atender\/criar a los beb\u00e9s, ni\u00f1os y ni\u00f1as peque\u00f1os.<\/p><p>No es casual que actualmente sea mucho mayor (por no decir casi completamente) el n\u00famero de mujeres que se dedica a la primera infancia, tanto en las tareas educativas siendo profesionales de la educaci\u00f3n como en aquellas exclusivamente dedicadas a las actividades de cuidado (como ser ni\u00f1eras, amas de casa, etc.).<\/p><p>Siguiendo esta l\u00ednea es posible poner en tensi\u00f3n la denominaci\u00f3n \u201cjard\u00edn maternal\u201d como insumo para futuros an\u00e1lisis y nuevas propuestas. El nombre que llevan estas instituciones para la primera infancia alude a una actividad que resulta excluyente, en tanto hace referencia a la tarea maternante -y no paternante- dejando a la vista que se realizan funciones relacionadas a la maternidad, tarea hist\u00f3ricamente vinculada a las mujeres, excluyendo de esta manera desde la propia denominaci\u00f3n, a las tareas de cuidado que puedan desempe\u00f1ar las masculinidades y traccionando hacia una idea de maternaje exclusivamente femenina.<\/p><p>Acerca del Nivel Inicial, en nuestro pa\u00eds y desde la Ley Federal de Educaci\u00f3n (26.206) est\u00e1 reconocido como unidad pedag\u00f3gica compuesta por el jard\u00edn maternal y el jard\u00edn de infantes. Lo que ocurre es que las cifras reales actuales sobre la matr\u00edcula en el jard\u00edn maternal arrojan resultados que imprimen una notoria vacancia por parte del Estado y que acent\u00faa una pol\u00edtica fragmentada y desigual de acceso a este entorno educativo. Como sostiene Labarta (2017):<\/p><p>El Jard\u00edn Maternal es la puerta de ingreso a la institucionalizaci\u00f3n como experiencia educativa y, como tal, se constituye en el primer espacio p\u00fablico al que concurren beb\u00e9s, ni\u00f1os y familias. Es el primer paso hacia la construcci\u00f3n de ciudadan\u00eda. (p.125)<\/p><p>Siguiendo esta l\u00ednea de pensamiento, la autora Karina Battyhany (2021) sugiere:<\/p><p>Hay que insistir en que las relaciones entre cuidadores y cuidados no representan un asunto individual, sino que forman parte de un proceso estructural en el que participan el Estado, el mercado y el voluntariado. Y hay que dotarlas de contenido pol\u00edtico y situarlas en contexto social. (p. 98-99)<\/p><p>La falta de jardines maternales estatales, p\u00fablicos y gratuitos o de gesti\u00f3n privada pero incorporados en alguna esfera al ejercicio de contralor y subvenci\u00f3n por parte del Estado provincial o nacional, trae aparejadas diversas y severas consecuencias negativas que tienen que ver con la privaci\u00f3n del derecho a la educaci\u00f3n de los m\u00e1s peque\u00f1os y consecuencias que van en detrimento de la organizaci\u00f3n social, particularmente en la cuesti\u00f3n de g\u00e9nero donde la actividad profesional de las mujeres se ve vulnerada por tener a cargo las tareas de cuidado de los hijos peque\u00f1os. En este sentido, los docentes dedicados a la primera infancia, no est\u00e1n exentos de tal situaci\u00f3n y precarizaci\u00f3n laboral.<\/p><p>Otro aspecto interesante de analizar en nuestra Ley es la universalizaci\u00f3n de la sala de 3 a\u00f1os y obligatoriedad de las salas de 4 y 5 a\u00f1os del Nivel Inicial. Esto deja afuera al primer ciclo del Nivel Inicial (jard\u00edn maternal) pese a estar reconocida su importancia dentro de la unidad pedag\u00f3gica que constituye.<\/p><p>Dejar librado a la esfera privada el acceso a la educaci\u00f3n en el jard\u00edn maternal, es decir, que el acceso a la educaci\u00f3n sea privado y s\u00f3lo pueden beneficiarse quienes puedan pagar por ello, potencia la brecha de desigualdad social y vulnera el derecho a recibir educaci\u00f3n sistem\u00e1tica y de calidad de beb\u00e9s, ni\u00f1os y ni\u00f1as que transitan la primera infancia. Pero tambi\u00e9n, imprime en el inconsciente colectivo que la tarea de la crianza de estos primeros a\u00f1os de vida es exclusivamente una decisi\u00f3n que depende de la organizaci\u00f3n familiar, esto quiere decir que muchas veces los ni\u00f1os peque\u00f1os quedan al cuidado de familiares, ni\u00f1eras o jardines maternales privados. Salvando las propuestas municipales y aquellos jardines maternales creados en sindicatos para que los progenitores puedan trabajar que hist\u00f3ricamente, tuvieron su impronta fundacional como guarder\u00edas, pero hace algunos a\u00f1os han virado para dar sustento pedag\u00f3gico al quehacer cotidiano.<\/p><p>Continuando con esta idea: \u201cEl reconocimiento de los jardines maternales como responsabilidad del sistema educativo indica que este se asume como parte de una estrategia de cuidado necesaria y complementaria a la funci\u00f3n de las familias.\u201d (Faur, 2017, p.92)<\/p><p>La problem\u00e1tica aparece al observar las pol\u00edticas p\u00fablicas y educativas concretas que se toman al respecto, dado que generan desigualdad de oportunidades entre aquellas familias que tienen acceso al sistema y quienes no. Es sabido que, mediante los jardines de infantes, las familias -y en especial las mujeres- alivian su carga de cuidado al mismo tiempo que les permite tener disponibilidad para ejercer funciones laborales y mayor perfeccionamiento acad\u00e9mico.<\/p><p>La cuesti\u00f3n que aparece, fuertemente ligada a una cuesti\u00f3n de perspectiva pol\u00edtica, tiene que ver con la cobertura p\u00fablica y privada de la gesti\u00f3n escolar de los jardines maternales. Al decir de Faur (2017): \u201cEl caso de los jardines maternales muestra una tendencia inversa (al segundo ciclo del nivel inicial, en ciudad de Buenos Aires) en cuanto a la intervenci\u00f3n estatal y privada en el \u00e1mbito nacional, dado que m\u00e1s de 65% de la matr\u00edcula corresponde al sector privado, por lo que se supone un costo para sus usuarios y, por ende, la potencial exclusi\u00f3n de una importante proporci\u00f3n de ni\u00f1os de hogares pobres.\u201d (p.95)<\/p><p>En s\u00edntesis, la falta de cobertura de jardines maternales por parte del Estado afecta de manera sustancial la vida de las familias. El desaf\u00edo en la actualidad consiste en ofrecer y garantizar un acceso igualitario de la infancia al derecho a una educaci\u00f3n de calidad, desde una perspectiva de g\u00e9nero y de derechos igualitaria.<\/p><p>El foco en los complejos aspectos ligados al cuidado de las personas se justifica desde la perspectiva de la promoci\u00f3n del bienestar social, de los derechos de ciudadan\u00eda de todos y todas, y de la b\u00fasqueda de una mayor igualdad social, ya que la organizaci\u00f3n social de las actividades de cuidado es un aspecto central de los patrones de desigualdad social, tanto en t\u00e9rminos de g\u00e9nero como de las relaciones de poder en un sentido m\u00e1s amplio. Esto se debe a que, si bien todos y todas debemos ser cuidados\/as, las tareas de cuidado est\u00e1n mayoritariamente en manos de mujeres.<\/p><p>Por lo tanto, la manera en que una sociedad encara la provisi\u00f3n de cuidados tiene implicancias significativas para el logro de la igualdad de g\u00e9nero, al ampliar las capacidades y opciones de hombres y mujeres o al confinar a las mujeres a los roles tradicionales asociados con la feminidad y la maternidad. A su vez, desde la perspectiva de quienes deben y son cuidados\/as por otros\/as, tambi\u00e9n existe una enorme diversidad y desigualdad social. (Esquivel, et.al., 2012)<\/p><h5><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Bienestar docente en jardines maternales<\/strong><\/span><\/h5><p>La idea de los cuidados como derecho ligado a la ciudadan\u00eda social significa que, independientemente de contar con una familia que cuide o de tener dinero para pagar los servicios, las personas, en tanto ciudadanos\/as, tienen derecho a recibir cuidados de calidad.<\/p><p>El derecho al cuidado implica que los cuidados de buena calidad deber\u00edan ser garantizados por el Estado como un derecho consagrado a las personas que lo requieren, de forma independiente a los v\u00ednculos familiares y a las posibilidades econ\u00f3micas que existen en esos hogares. (Battyhany, p. 85-86)<\/p><p>Hablamos de la categor\u00eda de cuidado como construcci\u00f3n cultural en este contexto sociohist\u00f3rico y pol\u00edtico situado y en vinculaci\u00f3n de las relaciones sociales. Orientando los cuidados hacia los docentes para poder ofrecer una educaci\u00f3n de calidad, es que:<\/p><p>La Unesco (2016) se\u00f1ala, \u00abel progresivo reconocimiento de la educaci\u00f3n para la primera infancia hace imperativo que las pol\u00edticas para fortalecer el estatus se orienten a la profesionalizaci\u00f3n de sus docentes, cuesti\u00f3n que supone implementar condiciones laborales que les permitan enfrentar las complejas demandas que se les hacen a sus pr\u00e1cticas pedag\u00f3gicas\u00bb (Otero Signorelli, et al, p. 117)<\/p><p>Para esto es importante difundir entre los actores de la sociedad la relevancia y complejidad de la educaci\u00f3n infantil, y hacer \u00e9nfasis en la capacitaci\u00f3n, asesoramiento, acompa\u00f1amiento y formaci\u00f3n espec\u00edfica de docentes\/cuidadores como factores claves para la calidad de la educaci\u00f3n y el desarrollo de la sociedad. (Otero Signorelli, et al, p.159)<\/p><p>Las tareas de cuidado de beb\u00e9s, ni\u00f1as y ni\u00f1os peque\u00f1os desde una perspectiva pedag\u00f3gica implican una significativa disposici\u00f3n corporal y ps\u00edquica por parte de los docentes de la primera infancia. Ya que se trata del cuidado de personas en edades tempranas que necesitan de un otro para subsistir y para ser acompa\u00f1ados en su desarrollo.<\/p><p>Las y los docentes de primera infancia, adem\u00e1s de seres humanos, trabajadores y profesionales, son personas con una actividad que implica desplegar sus sentidos, la disponibilidad corporal para acunar, abrazar, alimentar, jugar, preparar espacios did\u00e1ctico-pedag\u00f3gicos, la capacidad para anticipar algunas situaciones y la cocrianza junto a las familias.<\/p><h5><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Aspectos propios de la tarea docente de jardines maternales<\/strong><\/span><\/h5><p>En relaci\u00f3n a la infraestructura para atender beb\u00e9s, ni\u00f1os y ni\u00f1as de 0 a 3 a\u00f1os, las condiciones arquitect\u00f3nicas deben garantizar una estad\u00eda y desarrollo seguros y potenciadores. Asimismo, el espacio y el ambiente con el que se cuente facilita, o en su defecto perjudica, una armoniosa manera de desempe\u00f1ar la tarea docente. En este sentido, tambi\u00e9n resultan importantes aquellos insumos y recursos para la tarea cotidiana; como ser: cambiadores seguros, c\u00f3modos y espaciosos e higi\u00e9nicos, enchufes en alturas prudenciales, omisi\u00f3n de puntas cortantes, sillas en condiciones, mesas con bordes redondeados, ventanas altas o con rejas o telas met\u00e1licas, espacios verdes, ambientes oxigenados, mesas, sillas, colchonetas en buen estado, cunas con medidas reglamentarias para atender a las recomendaciones de los equipos de salud y disposiciones de la Sociedad Argentina de Pediatr\u00eda, higiene en general, etc.<\/p><p>En Argentina, el salario de docentes de primera infancia en general es escaso, lo que justifica que muchas veces los profesionales de la primera infancia deban trabajar doble turno en un trabajo demandante f\u00edsica y psicol\u00f3gicamente. Por otra parte, al ser los jardines maternales instituciones que abren sus puertas un cuantioso rango horario, las horas laborales son igualmente prolongadas.<\/p><p>En relaci\u00f3n al n\u00famero de alumnos, al tratarse de edades muy tempranas, la atenci\u00f3n deber\u00eda ser lo m\u00e1s personalizada posible para brindar una calidad educativa valiosa e integral. Lo cierto es que, si los establecimientos de gesti\u00f3n privada deben sostenerse de manera aut\u00f3noma, requieren de mayor matr\u00edcula para dar respuesta a los salarios de docentes y que el \u201cnegocio\u201d resulte redituable. A\u00fan en circunstancias de gesti\u00f3n p\u00fablica o supervisiones rigurosas, el n\u00famero de beb\u00e9s, ni\u00f1os y ni\u00f1as debe ser lo m\u00e1s reducido posible para garantizar efectivamente una educaci\u00f3n de calidad y preservar el bienestar laboral de docentes. Esta es una problem\u00e1tica para analizar en profundidad.<\/p><p>La cantidad de a\u00f1os de ejercicio de la profesi\u00f3n docente de primera infancia, en general, es de 30 a\u00f1os de servicio aproximadamente. Ya que el r\u00e9gimen previsional no pareciera arrojar modificaciones favorables al respecto, es imprescindible cuidar el transitar de esta docencia para poder cumplimentar con el requisito de acceso a la jubilaci\u00f3n digna y que los profesionales de la educaci\u00f3n para la primera infancia puedan brindar una educaci\u00f3n integral de calidad.<\/p><p>En otro orden de cosas, pero no menos relevante, es necesario un equipo de gesti\u00f3n que genere, propicie y trabaje para tener un buen clima laboral. En este aspecto, cuidar el clima laboral de los docentes de primera infancia influye en la calidad educativa que se les brindar\u00e1 a beb\u00e9s, ni\u00f1os y ni\u00f1as. No es lo mismo trabajar en un clima de tensi\u00f3n que en uno de distensi\u00f3n, armon\u00eda, compromiso respetuoso y amorosidad.<\/p><p>Aporta positivamente la toma de decisiones desde los equipos directivos que aporten claridad y seguridad ante las decisiones pedag\u00f3gicas. Asimismo, que haya consenso, coherencia y espacios de reflexi\u00f3n y escucha para los docentes. Generar y propiciar ambientes potenciadores y estimulantes. Es importante trabajar sobre \u201cla vida cotidiana, los conflictos y las turbulencias.\u201d (Harf, 2016, p.35)<\/p><p>Continuando con esta l\u00ednea de pensamiento, es importante que los equipos de gesti\u00f3n atiendan a las necesidades fisiol\u00f3gicas de los docentes de jard\u00edn maternal que est\u00e1n en actividad f\u00edsica permanente: ir al ba\u00f1o, higienizarse, alimentarse, renovar la energ\u00eda para brindar el cuerpo y la voz. Es decir, organizar los momentos de las jornadas con intercambios entre el personal para alternar turnos y brindar espacios de pausa, as\u00ed como acercar herramientas de gesti\u00f3n de conflictos y emociones. Para ello, ser\u00eda potencialmente interesante contar con equipos interdisciplinarios, tejer redes que puedan acompa\u00f1ar y contribuir a cuidar a los que cuidan.<\/p><p>Para la toma de decisiones en la gesti\u00f3n es necesario contemplar que hay tareas propias de la docencia que no son estar exclusivamente con los beb\u00e9s, ni\u00f1os y ni\u00f1as pero que refieren al quehacer pedag\u00f3gico y su sistematicidad, y que demandan tiempo y dedicaci\u00f3n. Por ejemplo: hacer planificaciones, planes anuales, confeccionar, redactar y responder notas en los cuadernos de comunicaciones, entrevistas con las familias, materiales para la sala, escenarios l\u00fadicos, notas, carteleras, clases abiertas, fiestas de fin de a\u00f1o, efem\u00e9rides, evaluaciones, informes, etc.<\/p><p>Resulta pertinente destacar la necesaria amorosidad y la alegr\u00eda en los jardines para la primera infancia. Al decir de Paulo Freire (2008): \u201cEs imposible ense\u00f1ar sin ese coraje de querer bien, sin la valent\u00eda de los que insisten mil veces antes de desistir. Es imposible ense\u00f1ar sin la capacidad forjada, inventada, bien cuidada de amar.\u201d (p.26). Es decir, reconocer que el bienvenir en los primeros a\u00f1os requiere de una disposici\u00f3n energ\u00e9tica y de deseo que imprima alegr\u00eda y amor en la tarea.<\/p><p>Entonces, quiero hacer hincapi\u00e9 en la l\u00f3gica del cuidado en todas sus dimensiones. En este caso, cuidando a los que cuidan como fuente de derecho y para poder cuidar a otros. Esta lectura que imprime una categor\u00eda potente, sostengo, es una propuesta enriquecedora y coherente en tanto educar y cuidar no son hechos evidentes y deben reflexionarse, criticarse, revisitarse, ponerse en tensi\u00f3n y retomar, o no, para dilucidar lo que se constituye como la vida cotidiana del jard\u00edn maternal.<\/p><h5><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Conclusiones y propuestas abiertas<\/strong><\/span><\/h5><p>Hacia el cuidado de los docentes en la pr\u00e1ctica, para potenciar la calidad educativa.<\/p><p>Para garantizar el bienestar de los docentes de jardines maternales, es fundamental implementar estrategias efectivas de apoyo y cuidado en el entorno laboral. Algunas de estas estrategias pueden incluir:<\/p><p>1. Infraestructura \u00fatil.<br \/>2. Decisiones acertadas sobre la distribuci\u00f3n del personal docente en relaci\u00f3n al n\u00famero de alumnos.<br \/>3. Programas de bienestar: ofrecer programas de bienestar que incluyan sesiones yoga, asesoramiento emocional y talleres de autocuidado para ayudar a los docentes a manejar el estr\u00e9s y mantener el equilibrio entre su vida laboral y personal. Es posible encontrar ejemplos muy interesantes en \u201cSostener, cuidar, aprender\u201d (2021) UNICEF.<br \/>4. Apoyo emocional: establecer sistemas de apoyo emocional, como la disponibilidad de psic\u00f3logos o consejeros en el lugar de trabajo, puede aumentar su motivaci\u00f3n y compromiso con la tarea.<br \/>5. Formaci\u00f3n continua: proporcionar oportunidades de formaci\u00f3n y desarrollo profesional continua puede ayudar a los docentes a fortalecer sus habilidades, tener acceso a capacitaciones actualizadas en nuevas metodolog\u00edas educativas y poder brindar calidad educativa en su rol.<\/p><p>Por ello es importante acompa\u00f1ar a los equipos educativos en el desarrollo de un plan de cuidado personal, que ayude a identificar los recursos y factores protectores a los cuales recurrir para manejar el estr\u00e9s y mantenerse saludables. Algunas se\u00f1ales de desgaste a observar (Ar\u00f3n y Llanos, 2005):<br \/>\u2022 Cansancio f\u00edsico o emocional.<br \/>\u2022 Sensaci\u00f3n de incompetencia.<br \/>\u2022 Tensi\u00f3n, irritabilidad.<br \/>\u2022 Ansiedad y angustia.<br \/>\u2022 Impotencia y frustraci\u00f3n.<br \/>\u2022 Des\u00e1nimo y falta de motivaci\u00f3n.<br \/>\u2022 Alteraciones del sue\u00f1o y del apetito.<br \/>\u2022 S\u00edntomas f\u00edsicos (dolor de cabeza, tensi\u00f3n muscular, trastornos digestivos).<\/p><p>Sugerencias para el cuidado de los equipos profesionales (Ar\u00f3n y Llanos, 2005):<\/p><p>\u2022 Promover condiciones de buen clima laboral.<br \/>\u2022 Desarrollar abordaje en equipo y oportuno de crisis inesperadas.<br \/>\u2022 Promover espacios de di\u00e1logo y descompresi\u00f3n estructurados.<br \/>\u2022 No descuidar el ocio, el descanso ni la espiritualidad en sentido amplio.<br \/>\u2022 Promover la participaci\u00f3n en actividades de voluntariado o comunitarias.<br \/>\u2022 Reconocer los logros, especialmente en contextos altamente desafiantes. (UNICEF, 2021, p\u00e1g. 37)<\/p><p>Cuidar a los docentes de jardines maternales es esencial para garantizar su bienestar y promover la calidad de la educaci\u00f3n infantil. Al implementar estrategias efectivas de apoyo y cuidado, es posible crear un entorno laboral positivo y enriquecedor que beneficie a los docentes y como consecuencia, a los beb\u00e9s, ni\u00f1os y ni\u00f1as del jard\u00edn maternal.<\/p><h5><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas:<\/strong><\/span><\/h5><p>Batthy\u00e1ny, Karina (2021) \u201cPol\u00edticas del cuidado.\u201d &#8211; 1a ed. &#8211; Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires: CLACSO; M\u00e9xico DF: Casa Abierta al Tiempo. Libro digital.<\/p><p>Brailovsky, Daniel (2020) \u201cPedagog\u00eda del Nivel Inicial: Mirar el mundo desde el jard\u00edn\u201d. Novedades Educativas. Buenos Aires, Argentina.<\/p><p>Esquivel, Faur y Jelin (2012) \u201cLas l\u00f3gicas del cuidado infantil. Entre las familias, el estado y el mercado.\u201d IDES. Buenos Aires, Argentina.<\/p><p>Faur, Eleonor (2014) \u201cEl cuidado infantil en el siglo XXI. Mujeres malabaristas en una sociedad desigual.\u201d Siglo Veintiuno Editores. Buenos Aires, Argentina.<\/p><p>Freire, Paulo (2008) \u201cCartas a quien pretende ense\u00f1ar\u201d. Siglo Veintiuno, Buenos Aires.<\/p><p>Harf, Ruth (2016). \u201cEducar con coraje\u201d. Noveduc. Buenos Aires, Argentina.<\/p><p>Labarta, Liliana (2017) \u201cUna vieja tensi\u00f3n para pensar la educaci\u00f3n hoy: educar y cuidar. El derecho a la educaci\u00f3n desde los 45 d\u00edas.\u201d Voces en el F\u00e9nix. A\u00f1o 8 N\u00famero 66. Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas, UBA. Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires.<\/p><p>Otero Signorelli y otros. \u201cCuidar a los que cuidan: consideraciones sobre el desarrollo infantil en\/desde educaci\u00f3n no formal.\u201d A\u00f1o 2020, Vol. 5, N\u00b01, 148-163. ISSN 1853-0354 [<a href=\"http:\/\/www.revistas.unc.edu.ar\/index.php\/aifp\">www.revistas.unc.edu.ar\/index.php\/aifp<\/a>](<a href=\"http:\/\/www.revistas.unc.edu.ar\/index.php\/aifp\">http:\/\/www.revistas.unc.edu.ar\/index.php\/aifp<\/a>)<\/p><p>UNICEF (2021) \u201cSostener, cuidar, aprender. Lineamientos para el Apoyo Socioemocional en las Comunidades Educativas.\u201d Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Santiago de Chile.<\/p><p>Cuidar es asumirnos presentes.<\/p><p>Daniel Brailovsky<\/p><p><strong>Lic. Mar\u00eda Agustina Lisa<\/strong><\/p><p><a href=\"http:\/\/www.revistas.unc.edu.ar\/index.php\/aifp\">http:\/\/www.revistas.unc.edu.ar\/index.php\/aifp<\/a><\/p>\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-9c181a4 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"9c181a4\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-row\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"aux-parallax-section elementor-column elementor-col-50 elementor-top-column elementor-element elementor-element-cc07e0e\" data-id=\"cc07e0e\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-column-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3f5013f elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"3f5013f\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-image\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"513\" height=\"486\" src=\"https:\/\/interculturalidadeinfancias.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Imagen_29-3-26_a_las_1.49_p._m.-removebg-preview.png\" class=\"attachment-large size-large wp-image-4900\" alt=\"\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"aux-parallax-section elementor-column elementor-col-50 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a677e24\" data-id=\"a677e24\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-column-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lic. Mar\u00eda Agustina Lisa Que el bienestar y los niveles de satisfacci\u00f3n del personal docente sean una preocupaci\u00f3n y un objetivo curricular e institucional, implica vivenciar de manera concreta la coherencia de transmitir el coste inexorable del cuidado al otro como valor humano y como contenido pedag\u00f3gico a ser ense\u00f1ado a trav\u00e9s de la verosimilitud [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4913,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[],"class_list":["post-4886","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-infancias"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/interculturalidadeinfancias.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4886","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/interculturalidadeinfancias.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/interculturalidadeinfancias.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/interculturalidadeinfancias.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/interculturalidadeinfancias.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4886"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/interculturalidadeinfancias.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4886\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4916,"href":"https:\/\/interculturalidadeinfancias.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4886\/revisions\/4916"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/interculturalidadeinfancias.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4913"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/interculturalidadeinfancias.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4886"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/interculturalidadeinfancias.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4886"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/interculturalidadeinfancias.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4886"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}